Volver a mí: un proceso de conciencia, salud y libertad


Lo que llevo ahora, después de haber comenzado en tan solo 3 meses.

Aunque aún me falta mucho, he podido ver resultados. Muchas personas decían que solo ponía excusas para no bajar de peso, que era por falta de tiempo. Pero la verdad es que sí, no tenía tiempo. ¿Cómo iba a dedicarme a eso si vivía con un estrés constante en el trabajo y luego trasnochaba estudiando? ¿Con qué energía o espacio mental iba a hacer algo distinto? A veces, solo algunos sábados lograba salir a caminar.

Decidí que una vez terminara la universidad, empezaría mi proceso para bajar de peso. ¿Por qué no lo hice antes? Porque el ritmo que llevaba simplemente no me lo permitía, al contrario, me hacía engordar.

En esta etapa aprendí primero a crear conciencia. Es cierto que lo que engorda es comer en exceso, pero eso va mucho más allá: en mi caso, el problema era psicológico, relacionado con la ansiedad y el estrés. Sí, comía, pero no tenía control ni conciencia de lo que hacía. Agradezco mucho a mi amiga Martha, que una vez me regañó porque me comí una chocolatina entera. Me dijo: "¿Te das cuenta de lo que estás haciendo?" Y no, no me había dado cuenta. Lo hice sin pensarlo. Ahí entendí que crear conciencia es clave para ser más razonables con lo que comemos. La ansiedad y el estrés deben gestionarse; no podemos calmar esa sensación con cualquier dulce o alimento nocivo para la salud.

Eso fue lo primero.

Lo segundo que me ayudó fue un proceso de desintoxicación. He tomado productos para bajar de peso, sí, y eso ha potenciado el proceso. Pero lo que realmente ha hecho la diferencia ha sido cerrar el pico (jajaja). Comer de forma balanceada o, al menos, lo justo y necesario. No soy nutricionista, así que no doy consejos, solo comparto mi experiencia. En menos tiempo del que pensaba, ya había bajado más de 7 kilos. Hasta donde sé eran 7, aunque ahora no me he pesado, pero sé que es más.

Hoy me encuentro en calma. Estoy en un trabajo más tranquilo y ya no tengo que trasnochar por temas de estudio. Ese nuevo ritmo me ha permitido llevar todo con más serenidad.

La verdad es que liberarte de un poco de peso te hace sentir bien contigo misma. Te da más confianza, puedes usar ropa bonita, te sientes más ligera. Y sí, hablo desde lo estético, porque también es válido. Muchas veces se insiste en bajar de peso solo por salud —y claro, con mayor razón— pero siendo honestas, también influye lo emocional: sentirnos bien con nosotras mismas, más seguras, más libres.

Lo que me motivó fue justamente eso: sentirme segura y libre. No para verme bien ante los demás, sino porque para mí era triste no poder hacer ciertas cosas porque mi cuerpo no me lo permitía. Ahora mi físico está mucho mejor y me siento con más energía. Me inspiró también un viaje que hice en 2024. Subí una montaña y pensé: "Wow, quiero mejorar este aspecto para tener más resistencia, porque amé esta experiencia."

Y por supuesto, no dejo de lado la salud. Imagínense uno con diabetes o enfrentando enfermedades por sobrepeso. Me he dado cuenta de que tener salud es lo más valioso que uno puede tener. No se trata solo de perder kilos, sino de ganar bienestar.

El verdadero reto ahora es mantenerse. Si se pierde el control, puede haber un efecto rebote... y eso sí es aterrador, porque puedes terminar engordando el doble.

Para cerrar, solo quiero decir: no opinen sobre cuerpos ajenos. Preocúpese porque el gordo no sea usted. Cada persona con sobrepeso está atravesando una situación: ya sea porque se descuidó o por cualquier otra razón. Y eso no es asunto de nadie más. En algún momento, todos luchamos con algo.





Comentarios

  1. Mi admiración y respeto para ti mi querida Elisabeth, eres una mujer ejemplar. Te quiero mucho.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, mi queria Sandra, esas palabras me llenan de alegría y motivación. Te quiero mucho también y valoro enormemente nuestra amistad.

      Eliminar

Publicar un comentario